Blog Derecho de los Animales

Jornada MaiteTeresa de Gea. Comisión de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Mataró (@TeresadeGea)

El pasado 25 de noviembre tuvo lugar el día dedicado a la violencia de género. Muchos fueron los actos en esa fecha destinados a concienciar sobre esta lacra social que aflige a mujeres y a la sociedad entera destinados a su prevención y su erradicación. Algunos de ellos como el del Ayuntamiento de Sant Adrià del Besós dedicó una de sus jornadas, en la que tuve la posibilidad de participar como ponente, al posible vínculo entre la violencia de género y el maltrato animal.

No dudo que pueda resultar sorprendente y cuando menos ultrajante para las víctimas de violencia de género manifestar que existe un vínculo entre maltrato animal y violencia de sobre la mujer. Bien porque considerar el dolor infligido a un ser humano y el dolor sufrido por un animal no es semejante ni comparable o bien porque este agravio al animal sólo está considerado cuando afecta negativamente a una persona. Pero es innegable que muchos son los indicios que muestran la violencia ejercida en animales como indicadores de violencia realizada en las personas, dado que según indican los expertos aquellos que abusan de los animales son hasta cinco veces más propensos a cometer violencia contra las personas.

En otros países especialmente en Estados Unidos donde la investigación ha sido más extensa y más se ha prolongado en el tiempo se ha confirmado que la violencia en mascotas es un indicador fiable y temprano de otras situaciones de violencia interpersonal. En 1985 el especializado psiquiatra forense Alan Felthous[i] mediante números estudios realizados con hombres especialmente violentos internados en cárceles ratificó la conexión entre las acciones de crueldad en los animales y las conductas delictivas. En 2002 la revista “Journal of the American Academy of Psychiatry and the Law[ii] publicó un  tratado en el cual se asociaban los actos repetidos de crueldad con los animales en la infancia con el desarrollo de un trastorno de personalidad antisocial, la presencia de rasgos antisociales y el abuso de sustancias.

Frank Ascione del departamento de Psicología de la Universidad de Utah experto en violencia juvenil en su artículo “El abuso de los animales y la violencia doméstica” evidenció que “Ochenta y seis por ciento de las mujeres hospedadas en un albergue para mujeres maltratadas informaron tener mascotas y, de estas mujeres, el 80% había sufrido maltrato de animales de compañía de sus parejas.” [iii]

Núria Querol médico de familia del Hospital Universitario Mútua de Terrassa y criminóloga denuncia que el maltrato a los animales es espantoso y pocas veces se actúa en su contra. Querol que es miembro de la Asociación Americana de Criminología relaciona el maltrato a animales infligido por menores a un trastorno de conducta en el que se debería intervenir con la mayor celeridad para remediar la falta de control de sus impulsos, desarrollar la empatía y el manejo de la ira.

Por su parte el FBI desde el año 2015 ha empezado a reconocer el maltrato en animales, “Animal Cruelty”, en el sistema NIBRS – National Incident-Based Reporting System[iv]– como un delito contra la sociedad, tanto por tratarse de un ilícito penal en sí mismo como por su posible asociación con otros crímenes violentos tales como violencia de género, maltrato infantil o agresiones sexuales. También en el estado español numerosos cuerpos policiales locales consideran el maltrato a animales como un indicador utilizado en considerables protocolos municipales tales como la Policía Local de Polinyà, la Policia Local de Fuenlabrada, la Policía Local de Torres de la Alameda y la Policía Local de Castellón (UPROMA). Todos ellos han añadido la advertencia del abuso a animales en las evaluaciones de violencia de género y ofrecen la posibilidad de acogida del animal doméstico a través del Programa VioPet.[v]

Según María José Bernuz Beneitez Profesora de Filosofía del Derecho y Sociología Jurídica de la Universidad de Zaragoza al ensartar el vínculo entre violencia de género y maltrato animal se está hablando en realidad de tres situaciones distintas: el maltrato instrumental, que se produce para causar daño y sufrimiento psicológico a la pareja. En esta situación el agresor maltrata a la mascota como instrumento para hacer sufrir a su familia. En segundo lugar, la investigación ha demostrado que el maltrato animal puede ser un indicador fiable y temprano de otras situaciones de violencia interpersonal o bien de que éstas están escalando y se están haciendo más letales. Y en tercer lugar, la repercusión de la violencia contra los animales, dentro o fuera de la familia, en el desarrollo cognitivo y emocional de los menores que asisten como testigos o partícipes en actos de maltrato contra sus mascotas.[vi]

mascotas_perro_enjauladoEn este sentido numerosos son los pronunciamientos judiciales que aceptan y consideran el nexo entre la violencia doméstica y la violencia ejercida en animales  Dos sentencias de la Audiencia Provincial de Barcelona sección 20ª, de 5 de diciembre de 2006 nº1044/2006 y la del 12 de noviembre de 2013 nº1406/2013 en las que se admite la relación entre malos tratos en el ámbito familiar y el maltrato animal, estimando y condenando el delito de maltrato y la falta de maltrato animal. En ambos casos, el acusado agredió al perro y a la mujer que lo acompañaba. Por su parte, la Audiencia Provincial de Lugo aceptó un recurso a petición de la  Asociación Ve-La Luz –Asociación Gallega para la defensa de mujeres y niños supervivientes de la Violencia de Género y/o abusos- en el caso de la mujer asesinada el 16 de Febrero de 2016 en Becerreá, Ana Gómez Nieto, para investigar a su compañero sentimental por un delito de maltrato animal con resultado de muerte y con el agravante que se realizó en presencia de menores.

En declaraciones de la víctima de malos tratos Ucanca González de Canarias “no contento con atacarme, se abalanzó sobre mi perro y le arrancó parte de una de las orejas. Gracias a un amigo marroquí que le acompañaba no terminó por matarme”[vii]. Ucanca malvive actualmente junto con su perro en una tienda de campaña custodiada por dos guardia civiles porque ningún albergue o casa de acogida destinados a mujeres que han sido objeto de violencia de género o de personas sin hogar aceptan animales. Según el Consejo de Protección y Bienestar Animal de la Comunidad Autónoma de Madrid en estudios realizados en casas de acogida para mujeres maltratadas del Reino Unido, Canadá y Estados Unidos “un 94% de las mujeres con animales de compañía dijo que si hubieran tenido un sistema de acogida de sus animales, hubieran escapado de sus hogares mucho antes”. Es de imperiosa necesidad pues que las instituciones normalicen la estancia de las víctimas de violencia de género con sus mascotas para que ambas puedan abandonar el domicilio con el que cohabitan con su maltratador.

Si consideramos el análisis de la Fundación Affinity un 46%[viii] de los hogares españoles conviven con una mascota, la mayoría perros y gato, el vínculo entre el humano y el animal debe ser ya considerado en los protocolos de atención a determinados colectivos para no ejercer una victimización por parte de las instituciones. Por tanto para finalizar y a modo de conclusión deberíamos reflexionar  que es necesario considerar a los animales como víctimas no sólo instrumentales por la consecuencia que el maltrato que sobre ellos ejerce en las personas, sino porque como seres vivos sensibles y sintientes sufren como tales y que es de imperiosa necesidad implementar una colaboración efectiva entre los servicios de violencia doméstica y los programas de bienestar animal. Todo ello requerirá solventar problemas y sin lugar originará dudas y otros dilemas legales y éticos  surgidos de los intentos de mantener a las mujeres y sus mascotas a salvo.

[i] Kellert, Stephen R. and Alan R. Felthous. 185. Childhood Cruelty toward Animals among Crimininals and Non-Criminals. Human Relations 38 (12): 1113-1129.

[ii] Animal Cruelty and Psychiatric Disorders Roman Gleyzer, MD, Alan R. Felthous, MD, and Charles E. Holzer III, PhD J Am Acad Psychiatry Law 30:257–65, 2002.

[iii] Frank R. Ascione, Ph.D, Claudia V. Weber, M.S., and David S. Wood, Utah State University, Logan, Utah Originally published in Society and Animals, 1997.

[iv] January 1, 2015 The FBI this year prepares to collect data on animal cruelty crimes through its National Incident-Based Reporting System, or NIBRS.

[v] VioPet – http://viopet.org/ – Violencia de Pareja y Maltrato a Animales.

[vi] www.eldiario.es/caballodenietzsche/Maltrato-animal-violencia-familiar- genero_6_491060892.html.

[vii] Observatorio de Violencia contra los animales

[viii] Barcelona, 11/07/2013.- 1er Análisis del Observatorio Fundación Affinity sobre el Vínculo entre Personas y Animales de Compañía –  Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

Artículo original en Abogacía Española.

Share This